El Yemen afirmó en un comunicado que llevó a cabo una operación militar contra lo que describió como "objetivos sensibles" pertenecientes a Israel en la zona de Jaffa, utilizando una andanada de misiles que, según confirmó, alcanzaron con precisión sus objetivos.
Asi mismo confirmó que su respuesta a cualquier escalada sería mediante una mayor escalada, lo que indica que sus operaciones militares continuarían a un ritmo creciente durante la próxima fase.
Este anuncio se produce en medio de la escalada de tensiones regionales, horas después de que el ejército israelí anunciara que había llevado a cabo ataques aéreos contra objetivos militares en el oeste y el centro de Irán, mientras que los medios iraníes informaron haber escuchado explosiones en varias ciudades, incluidas Teherán, Tabriz e Isfahán.
En respuesta, el ejército de ocupación israelí anunció que había detectado el lanzamiento de 11 misiles desde Irán hacia territorio israelí, confirmando que los sistemas de defensa aérea los habían interceptado, pero las imágenes muestran que han dado en sus objetivos en los territorios palestinos ocupados.
Teherán afirmó que el ataque con misiles fue en respuesta a un ataque israelí dirigido contra los suburbios del sur de Beirut, y describió la operación como un "mensaje de advertencia" en respuesta a lo que consideraba una continuación de los ataques israelíes en la región.
