“Israel convirtió Gaza en un campo de concentración donde se está llevando a cabo genocidio”, denunció desde el estrado el abogado John Dugard.
Otra miembro del equipo legal, Adila Hassim, aseguró que las fuerzas israelíes cometen “asesinatos sin precedentes” de palestinos civiles y presentó ante el tribunal una lista de acciones de Israel que, individual y colectivamente, forman un patrón calculado de conducta que indica una intención “genocida”.
Entre las acusaciones contra las tropas israelíes, Hassim mencionó que apuntan a los palestinos que viven en Gaza con armamento que causa destrucción homicida a gran escala, los francotiradores israelíes asesinan a civiles, designan zonas seguras para que los palestinos se refugien y luego las bombardeaban, privan a los palestinos en Gaza de sus necesidades básicas: alimentos, agua, atención médica, combustible, saneamiento y comunicaciones.
Asimismo, señaló que el ejército israelí está destruyendo infraestructura social, hogares, escuelas, mezquitas, iglesias, hospitales, y matando, hiriendo gravemente y dejando huérfanos a un gran número de niños. La conducta de Israel ha sido calculada deliberadamente para causar hambre, agregó.
“Los genocidios nunca se declaran por adelantado, pero este tribunal tiene el beneficio de las últimas 13 semanas de evidencia que muestra de manera incontrovertible un patrón de conducta e intención relacionada que justifica una afirmación plausible de actos genocidas”, resumió la abogada sudafricana.
Ante esta situación, la abogada aseguró en a los jueces del órgano de la ONU que nada detendrá el sufrimiento de los palestinos, excepto una orden de este tribunal, recordando que las tropas israelíes han adelantado que continuarán sus atrocidades en Gaza durante al menos un año.

